Si quieres ir rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado.

Proverbio africano

 

Este post trata sobre las implicaciones de este proverbio y en particular sobre el hecho de que “ir acompañado” requiere trabajar con otros, en equipo.

Un gran ejemplo del valor del trabajo en equipo se puede encontrar en las cocinas profesionales donde esta condición es fundamental. Las distintas partes del equipo deben trabajar fluidamente para que el restaurante funcione con éxito. Desde el que lava los platos hasta el camarero, desde el chef hasta el maître, todos ellos deben realizar sus tareas perfectamente coordinadas para así ofrecer al comensal la mejor experiencia posible. Y una comunicación clara y abierta es fundamental para que este equipo funcione correctamente.

Esta situación es similar en muchas profesiones. A menos que seas un solitario autónomo tendrás seguramente que colaborar con algún equipo.

Las dinámicas de grupo pueden resultar complejas, pero un equipo eficiente y bien estructurado puede conseguir resultados mejores que la suma de sus partes. Así que ¿cómo hacemos para mejorar el trabajo en equipo?. Una forma sensata de comenzar podría ser creando la atmósfera adecuada para el desarrollo inicial del grupo. Para ello es importante lograr que las personas empiecen a pensar no solo en su propio rol en el equipo sino también en las tareas y responsabilidades de sus compañeros. Para animarlos a ver las cosas desde distintos puntos de vista y perspectivas, para empatizar.

Obviamente existen muchos factores que ayudan a construir grandes equipos, pero, conseguir tener una mentalidad colectiva junto con unos objetivos comunes bien definidos puede contribuir en el desarrollo de un equipo eficiente de alto rendimiento que llegará lejos.